Los inyectores son actuadores tipo electroválvula que se encargan de suministrar en el momento preciso, según lo requiera el motor, una pequeña cantidad de combustible a la cámara de combustión. Este componente es capaz de abrir y cerrar el suministro de carburante varias veces en una pequeña fracción de segundo, comandado por el pulso de inyección proveniente de la computadora principal de motor ECU o módulo de inyección. Los componentes internos del inyector permiten recibir el combustible a alta presión y pulverizarlo al momento de su expulsión por la boquilla, lo que ocasiona un mejor proceso de combustión en la cámara.
La limpieza de los inyectores va a estar determinada por la calidad del combustible, en ocasiones pequeños sedimentos (que logran atravesar el filtro de línea) se depositan en su interior reduciendo su buen desempeño. Algunos combustibles con valores relativos de parafina por encima de las especificaciones también generan una acumulación de residuos que limita de igual forma su labor.
Otra prueba que se realiza es medir la resistencia eléctrica del inyector entre sus dos terminales, la cual debe estar dentro de valores predeterminados y establecidos en el manual de taller del fabricante.
De todo esto surge la necesidad de realizar mantenimiento periódico (cada 5.000 km) a estos actuadores, reemplazando el filtro interno, probando en banco de presión el patrón del chorro emitido (que debe ser pulverizado), la respuesta dinámica a los pulsos de cierre/apertura y la tasa de flujo procesada.
Ocurre en ocasiones que algún inyector del sistema pase a modo abierto de forma permanente (se quede pegado) lo que conlleva a un exceso de combustible en el cilindro, migración y pase de fluido al sistema de lubricación (a través de los anillos de los pistones) que se evidencia en el olor del aceite y aumento de su nivel. Además humedece la bujía de ignición correspondiente acarreando una chispa deficiente. En resumen, una combustión deficiente en el cilindro y en casos severos un misfire (cilindro donde no ocurre combustión). Se observa en este caso la perdida de potencia del motor acompañado por un fuerte olor a combustible.
El sistema de inyección posee varios componentes, donde los inyectores ocupan el lugar más importante y su condición debe ser óptima. Es necesario que el técnico automotriz o dueño de vehículo lleve a cabo el mantenimiento preventivo y revisión de los inyectores como diagnóstico ante fallas en el vehículo. Los manuales de taller automotriz poseen la información necesaria para realizar este mantenimiento y diagnóstico.
Próximamente presentaremos el proceso de limpieza de los inyectores, los equipos utilizados y como se lleva a cabo.